Trump, obedeciendo a los especuladores con el precio del petróleo y para intentar ahogar la economía iraní, ha celebrado que EE.UU. tiene el “control total sobre el estrecho de Ormuz” y ahora “ningún barco puede entrar o salir sin la aprobación de la Marina”. Está “completamente sellado”, ha asegurado, y así seguirá “hasta que Irán sea capaz de llegar a un acuerdo”. Desde que comenzó el bloqueo naval, el Comando Central de EE.UU. asegura que ha hecho retroceder, al menos, 33 buques que entraban o salían de puertos iraníes. En este sentido, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE. UU. (CENTCOM) informó que ordenó a 33 buques regresar durante el bloqueo de los puertos iraníes. Esto representa dos buques más que en la última actualización de ayer por la noche. El secretario de prensa de la Casa Blanca declaró que Trump estaba «satisfecho» con el bloqueo naval y «entiende que Irán se encuentra en una posición muy débil». Estas medidas son vistas y padecidas en la economía de decenas de países que ya han empezado a aplicar restricciones, recortes y planes extraordinarios para no hundir sus economías más de lo ya previsto por el ataque terrorista de EE,UU e Israel a Irán..
