Los estrategas publicitarios del genocida prepararon la escena de qu mientras sostenía sus bolsas de hamburguesas con queso, papas fritas y demás, Trump mantuviera a la repartidora a su lado mientras ella opinaba sobre su propuesta de no gravar las propinas y él se dirigía a los periodistas sobre una amplia gama de temas, incluida la guerra contra Irán. Todo esto mientras EE. UU. iniciaba un bloqueo del estrecho de Ormuz y el mandatario estaba envuelto en una creciente controversia por haber publicado en Truth Social una imagen de sí mismo como Jesucristo generada por inteligencia artificial. Así están las cosas.
