Separando, en esta entrevista, la paja del grano, nos quedan tres líneas temáticas en las cuales EH Bildu constata su total integración en el marco capitalista y estatal español: 1. Nuevo estatus; 2. Proyecto político; 3. Situación internacional
- Nuevo estatus:
El marco de referencia positivo, según Otegi, es la Constitución del 78. Después, con la Loapa, todo se jodió. Estas afirmaciones tienen implicaciones muy profundas que hay que explicar: en primer lugar, afirma que la posibilidad de dar solución a la cuestión nacional vasca estaba ya contenida en la Constitución del 78. Esto es puro autonomismo: Otegi pretende mejorar el encaje de Euskal Herria dentro del marco español. No sólo eso; Otegi defiende que tras el tejerazo y con la Loapa el País Vasco se «igualaba al resto de comunidades» y que ésto (y no la Constitución española) es lo problemático. Es decir, no se trata aquí de defender el derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas, sino a recuperar el marco normativo que le permitía al País Vasco negociar por encima del resto de autonomías.
Esto, además de autonomista, constitucionalista y españolista es profundamente insolidario.
- Proyecto político
Aquí entramos en el terreno de la literatura barroca. EH Bildu defiende que tiene un proyecto político diferente, algo por lo que PNV y PSE impiden que gobierne.
Pero a la hora de explicar en qué consiste, se nos llena la página de términos excesivamente adjetivados y muy vagos: contra el stablishment, contra el statu quo, gobernanza alternativa, socialismo democrático, modelo público, progresista y democrático… Lo que Bildu ofrece en la práctica, no es un proyecto que diverja mucho del que ya existe, sino un modelo de gestión de la institución y un modelo de política electoral más pausado y sosegado. Como está en auge, no necesita de los aspavientos y polarizaciones de la política espectáculo del PNV y PP.
Cuando Otxandiano pide un «debate nacional serio y sosegado sobre…» el modelo industrial, la situación de «conflicto internacional» o prácticamente cualquier cosa, se está diferenciando en las formas del parlamentarismo, no en el proyecto. Si luego miras lo que propone en materia industrial o en materia de medidas frente a la guerra, es prácticamente indistinguible del resto de partidos.
- Situación internacional
En el plano internacional el PSOE, ya oficialmente, ha adelantado a EH Bildu por la izquierda.
Estando la situación como está, Otegi solo es capaz de reivindicar la aplicación de una legalidad internacional obsoleta; legalidad que constituía la arquitectura política del imperialismo yanqui y que ha sido sistemáticamente violada. Evita hablar de Irán y sólo cita a Kurdistán o Sudán. Es equidistante hasta el extremo que su base social le permite: ni reivindica la salida de la OTAN ni prácticamente interpela a EEUU. Y en esto hay una elección estratégica consciente; un orden de prioridades a mi juicio terriblemente equivocado. Es curioso que cuando Otegi habla de política nacional se refiera a que no quieren un trozo del pastel sino «cambiar los ingredientes» y cuando habla de política internacional, todo es templanza y opiniones comedidas desde el pequeño terruño que es Euskal Herria. Tres cuestiones: 1) los ingredientes del pastel que dicen querer cambiar dependen completamente del plano internacional 2) en este pequeño terruño Bildu es una fuerza política en auge, con implantación social y militante y NINGUNA de esas capacidades las está poniendo al servicio de generar mejores condiciones políticas, sociales e institucionales para hacer frente al desastre que se está produciendo 3) Bildu elige ser templado, pasivo y dócil en el plano internacional porque de la arquitectura institucional actual depende su creciente poder político.
