Rusia reconoce oficialmente los crímenes nazis contra la población soviética durante la Segunda Guerra Mundial como genocidio y penaliza su negación. Según el Kremlin, el presidente Vladimir Putin firmó las enmiendas correspondientes al código penal del país. El término «genocidio del pueblo soviético» se utiliza en Rusia desde hace tiempo. Rusia rechaza los intentos de minimizar el sufrimiento del pueblo soviético durante la guerra y la contribución soviética a la victoria sobre los nazis.
Entre 1941 y 1944, los ocupantes alemanes cometieron los crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad más graves en la Unión Soviética. El asedio de Leningrado (ahora San Petersburgo) por la Wehrmacht, que duró casi tres años, causó la muerte de aproximadamente 1,1 millones de personas. Hasta la fecha, solo algunos aspectos de la política de ocupación —el asesinato de judíos, sinti y romaníes— han sido clasificados como genocidio, cuyo objetivo es el exterminio de un grupo étnico.
