Que el pedófilo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, es un baboso y soez individuo lo sabe todo el mundo. No obstante, alguien de su entorno le debería decir que guarde un poco las formas. Pero todo parece indicar que eso es pedir peras al olmo.
Trump ha dado ya varios ultimátum al Gobierno de Irán para que abra el estrecho de Ormuz, sin resultado satisfactorio para el imperialista yanqui. Lo ha vuelto a hacer de la forma más grosera posible, con un lenguaje nada apropiado para un presidente de gobierno, lo que denota cierto nerviosismo, por su parte, mucha desesperación. Y es que se observa claramente que no sabe cómo salir del gran atolladero en el que se ha metido atacando a Irán. Hoy, en su red social ha publicado este mensaje:
“El martes será el día de la planta energética, el día del puente, todo en uno en Irán. ¡No habrán visto nada como eso! Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o viviréis el infierno. Estad atentos. Alabado sea Allah”.
