La manifestación se llevó a cabo el pasado sábado, 28 de marzo, y se convocó ante el creciente acoso inmobiliario en los barrios trabajadores de Madrid. En realidad, la movilización fue la continuidad de las protestas desarrolladas el curso pasado en torno al 5 de abril y como respuesta a la situación actual en el distrito.
La campaña comenzó con una asamblea abierta con otros actores del movimiento de vivienda y movimientos sociales, donde se compartieron herramientas sobre las experiencias con las empresas de desocupación. Posteriormente, organizaron unas jornadas vecinales y una acción coordinada con distintos colectivos de vivienda de Madrid para señalar al gobierno empapelando numerosas sedes en toda la comunidad. Finalmente, llegó el día de la manifestación, que comenzó en Plaza de Castilla y continuó su recorrido hasta Francos Rodríguez.
Antes de su puesta en marcha, una portavoz del Sindicato convocante explicó a los medios las razones de la convocatoria: “Nosotras sabemos cuáles son los verdaderos peligros: los rentistas que nos exprimen, los matones a sueldo que pretenden expulsarnos de nuestras casas, las inmobiliarias decididas a hacerse con cada uno de nuestros barrios y un gobierno cómplice de todo ello que permite que la vivienda sea un negocio y que beneficia a los culpables’’. Y añadió: “Para acabar con el negocio de la vivienda tenemos claro cuál es la fórmula: organización de clase. Seguir organizándonos en cada ciudad, en cada barrio, en cada bloque.”
Subrayando la necesidad de la organización de la clase trabajadora, señaló las principales herramientas de esta: ‘’Pretenden desahuciar a la clase trabajadora organizada. No lo vamos a permitir. Tenemos claro que nuestras herramientas son la organización de clase y la fuerza sindical”.
Otra portavoz del Sindicato expresó: ‘’Hemos demostrado un día más que no vamos a permitir que quienes hacen de la vivienda un negocio campen a sus anchas por nuestros barrios… que no estamos solos. Que en muchos otros barrios, pueblos y ciudades hay quienes siguen dispuestos a acabar con este negocio que nos ahoga y con los matones a sueldo que pretenden expulsarnos de nuestras casas y de nuestros barrios’’.

