Si nos atenemos a lo que vemos y leemos en los medios en manos del gran capital (más del 80%) concluiremos que en la actual guerra yanqui-sionista contra Irán, sólo los imperialistas estadounidenses e israelíes están golpeando duramente. Por su parte, Irán parece que los misiles que lanza no impactan en ninguna parte y que son interceptados, vamos, que parece que lanzan misiles de papel. Lo mismo que Hezbolá. Esta es la narrativa que dichos medios tratan de imponer a todo el mundo. Pero la realidad, que es terca, dice otra cosa muy distinta.
Aquí traemos, precisamente, un caso, protagonizado por Eitan Davidi, alcalde sionista del asentamiento colono de Moshav Margaliot, y la resistencia libanesa Hezbolá.
En medio del llanto, Eitan Davidi expresó: “Hezbolá ha destruido la ciudad de Kiryat Shmona, ha destruido todos los asentamientos fronterizos, hagan algo dios mío. Si no saben gestionar esta crisis, déjennos ir. Hago lo que puedo con el dolor”.
Este alcalde se hace la víctima ante la ofensiva masiva de Hezbolá que ha destruido todas las casas de los colonos sionistas. Sin embargo, él y todos los colonos llevan haciendo sufrir al pueblo palestino desde hace 78 años exterminándolos y robándoles sus tierras.
Y no es el único. Este otro energúmeno alcalde israelí dice a gritos: “Estamos destruidos… hemos estado viviendo en refugios durante semanas. ¡Ya casi no dormimos! ¿Por qué somos nosotros los que estamos sufriendo ahora mismo? ¡Somos el pueblo elegido!”.
Acostumbrados a hacer sufrir, cuando les dan de tomar su propia medicina se vuelven locos, se desesperan estas escorias humanas. Merecido lo tienen. ¿Lo decimos de otra manera más entendible? ¡Que se jodan!
