Varios cientos de hinchas de Osasuna se manifestaron este sábado en Iruñea(Nafarroa) para expresar su rechazo a la actuación policial ocurrida hace dos semanas en el estadio de El Sadar, tras el partido en el que el equipo rojillo se enfrentó al Real Madrid. La movilización fue convocada por el colectivo de aficionados Sadar Bizirik, que organizó una marcha silenciosa desde la plaza de los Fueros hasta las inmediaciones del estadio.
La protesta llega después de unos hechos que han generado un importante debate político y social en Nafarroa. Desde la plataforma convocante sostienen que la intervención de la Policía Española fue “desproporcionada” y critican que, hasta ahora, la delegada del Gobierno no haya reconocido errores ni haya asumido responsabilidades.
La movilización comenzó poco después del mediodía con la llegada de numerosos aficionados rojillos a la plaza de los Fueros. Desde allí iniciaron el recorrido por la avenida de Zaragoza encabezados por una pancarta con el lema “Porque somos Osasuna – Osasuna garelako”. Durante la marcha, algunos participantes mostraron carteles y fotografías con imágenes de las heridas que provocaron los agentes durante las cargas policiales. Tal y como había solicitado la organización, el recorrido se desarrolló en silencio y al llegar a la zona del Graderío Sur de El Sadar, los asistentes rompieron ese silencio con cánticos habituales de apoyo al equipo y a Indar Gorri.
Antes de comenzar la movilización, una portavoz de Sadar Bizirik leyó un comunicado ante los medios. En él agradeció “la implicación del osasunismo popular” en las últimas semanas y denunció los episodios de violencia vividos por algunos aficionados dentro del estadio. “No podemos aceptar que se produzcan agresiones de este tipo en nuestra propia casa”, afirmó.
Según el colectivo, la intervención policial dejó alrededor de treinta personas heridas entre los aficionados. Además, la plataforma enmarcó lo sucedido dentro de lo que considera una relación histórica de tensiones entre la afición rojilla y determinadas instituciones. En ese sentido, defendieron que la hinchada de Osasuna “no siempre ha sido bien vista por quienes controlan el fútbol profesional” y subrayaron que “no permitirán que se cambie la esencia del club ni del estadio”.
Sadar Bizirik también dirigió sus críticas hacia la delegada del Gobierno en Nafarroa, Alicia Echeverría(PSN), a quien responsabilizan políticamente de lo ocurrido. Tras sus declaraciones defendiendo la actuación policial, la plataforma reclamó “su dimisión o cese inmediato” y aseguró que “no es aceptable que dos semanas después no haya autocrítica ni asunción de responsabilidades”.
Echeverría ha defendido públicamente la intervención de los agentes en varias ocasiones. Primero lo hizo en una entrevista televisiva y más tarde en una comparecencia ante los medios once días después de los hechos. En esa rueda de prensa, acompañada por el jefe superior de la Policía Nacional en Navarra, Jesús del Collado Olivares, y el jefe regional de operaciones, Carlos Moreno, afirmó que la actuación policial fue “adecuada y proporcionada” y que permitió “restablecer el orden”, asegurando además que “ninguna persona ajena a los incidentes estuvo en peligro”.
La plataforma concluyó su comunicado enviando “todo el apoyo y cariño” a las personas que resultaron heridas durante las cargas policiales y haciendo un llamamiento a mantener la unidad del osasunismo popular. Según explicaron, la marcha silenciosa pretendía mostrar el rechazo de la afición a lo ocurrido y evidenciar que el malestar continúa entre los seguidores rojillos.
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lahaine
