Ayer se cumplían 50 años de la matanza de Gasteiz (Araba), una fecha redonda en la que todos los sindicatos y formaciones políticas institucionales o del sistema aprovecharon para quedar bien ante sus votantes. Los cinco trabajadores (Pedro María Martínez Ocio, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo García, Bienvenido Pereda Moral y Francisco Aznar Clemente) fueron “homenajeados” por la socialdemocracia (hasta Irene Montero estuvo en Gasteiz para sacarse la foto), que obviamente no quiere ruptura con el sistema (capitalista), sino repartir migajas mientras continúan facilitando las ingentes e insultantes ganancias al gran capital. Nada que ver con las aspiraciones de los cinco asesinados.
El PSOE también participó haciéndose el defensor de la clase trabajadora; el PNV… y hasta el PP (tamaña desfachatez, ya que Fraga fue uno de los fundadores de ese partido y ministro de la Gobernación cuando se produjeron los asesinatos) expresó que la masacre nunca debió suceder.
Sin embargo, al margen de los oportunistas, se movilizaron otros actores políticos que trabajan fuera de las instituciones burguesas, por ejemplo, el Movimiento Socialista.
Convocados por Ikasle Antolakunde Sozialista (IAS), los estudiantes de Gasteiz secundaron la huelga en memoria de los huelguistas asesinados por la Policía Armada el 3 de marzo de 1976. Desde primera hora de la mañana se movilizaron un gran número de estudiantes, coreando Borroka ez da eten! Ikasle langileok haustura politikoa! (¡La lucha no cesa! ¡Jóvenes y estudiantes trabajadores, ruptura política!) de centro educativo en centro educativo y llamando a tomar las calles. A las 11:30, una multitud se concentró en la Plaza de la Virgen Blanca, convocada por Ikasle Antolakunde Sozialista de Gasteiz (IAS) y Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), para iniciar una manifestación.
Tras la huelga y la manifestación estudiantil de la mañana, el Movimiento Socialista organizó un Bloque Socialista, cuya manifestación salió a las 17:30 desde Iparralde para llegar a la Plaza de la Provincia. Aquí, militantes del Movimiento Socialista tomaron la palabra, sosteniendo las imágenes de los cinco trabajadores asesinados por la Policía hace medio siglo.



