Ángeles Maestro
EL Congreso de la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía (CTA) ha pulverizado tópicos cargados de impotencia y de sentimientos de derrota acerca del final de la conciencia de clase y de las limitaciones de la participación de las mujeres en el movimiento obrero[1].
El VI Congreso ha reunido a casi un centenar de delegados y delegadas de la ayuda a domicilio, del metal, hostelería, transporte de viajeros, transporte de mercancías, instalaciones deportivas, ayuntamiento de Córdoba y empresas municipales, construcción, aceite, campo, gasolineras, etc.
La expresión más concreta de su vitalidad es el gran crecimiento experimentado. En los últimos cuatro años la CTA ha pasado de 800 a 2.000 afiliados. Sin subvenciones de ningún tipo, exclusivamente con sus medios. Y sus recursos más importantes son la confianza en el poder de la clase obrera organizada y la solidaridad. Con ellos enfrentan la lucha cada vez más encarnizada de la patronal para impedir que se formen candidaturas para las elecciones sindicales, amenazando o despidiendo a sus miembros, muchas veces con la colaboración de los “agentes sociales”, CC.OO y UGT.
Gran parte de los afiliados y afiliadas de la CTA proceden de estos sindicatos y pasan a sus filas hartos de comprobar una vez tras otra su alineamiento con los intereses del empresario y en contra de los trabajadores. Así sucedió con las trabajadoras de la ayuda a domicilio, servicio privatizado y subcontratado por los ayuntamientos, quienes procedían de CC.OO y en poco tiempo lograron la mayoría absoluta en las elecciones sindicales para la CTA.
Ellas, “las nenas”, auténticas mujeres coraje, ejemplo de firmeza y disciplina, son uno de los pilares fundamentales del sindicato, sin desmerecer para nada a excelentes compañeros y compañeras de otros sectores. Una de ellas me contó, para dar idea de cómo están acostumbrados los empresarios a tratar con los comités de empresa, que el patrón le ofreció 100 euros mensuales a cambio de que persiguiera y coaccionara a las compañeras en baja laboral para que se reincorporaran al trabajo. Todo ello en un sector en el que son muy frecuentes las lesiones de columna vertebral que, como tantas otras, no son reconocidas como enfermedades profesionales. La compañera, con toda su gracia andaluza, lo mandó a donde se revuelcan los cerdos.
La ponencia ideológica.

Esta ponencia, elaborada por Paco Moro, coloca muy alto el listón del análisis de la realidad realizado desde posiciones de clase. El comienza no deja lugar a dudas: “La teoría del eurocomunismo, que preveía la profundización en el desarrollo de la democracia burguesa como vía para llevara los trabajadores del Estado español al socialismo, ha decaído por la propia evidencia histórica de la situación en la que se encuentra la Clase Trabajadora en la actualidad”.
El análisis sitúa a la Transición como un gran pacto entre la oligarquía franquista con los dirigentes de la izquierda, especialmente el PCE y CC.OO, que son los que más influencia tenían, para “dejar todo atado y bien atado”. Para ello fue preciso borrar la memoria y destruir la identidad de la clase trabajadora.
El debilitamiento de la conciencia de clase permitió al capital, en los años 80 y con gobierno del PSOE, llevar a cabo el desmantelamiento de la industria pesada, la minería, la agricultura y la ganadería, así como las privatizaciones de las grandes empresas públicas, vendiéndolas como requisito para entrar en la CEE.
Los nuevos decretos y leyes van cayendo uno a uno como una losa sobre la clase trabajadora destruyendo derechos conquistados por quienes se dejaron en ello la vida, la salud y la juventud. Cada ley es un retroceso más en derechos sociales y laborales que no parece tener fin, porque lo única manera de revertir esa constante regresión, es la lucha obrera y ésta está cada vez más debilitada. Y ahora las dificultades son mayores porque se ha instaurado un “bisindicalismo”, al servicio del capital y, financiado por el Estado.
La soga de la dictadura de la burguesía es analizada brillantemente así: “En las relaciones laborales, hay que partir de un concepto: el poder organizativo y disciplinario está en manos del empresario. Éste puede despedir unilateralmente por causas disciplinarias, organizativas, económicas (EREs, ERTEs). Puede despedir, reconocer la improcedencia, y no le pasa nada. [si acaso paga algo más y ya está, mientras el trabajador pierde lo único que tiene, su puesto de trabajo]…El trabajador no tiene ese poder: no puede sancionar al empresario por incumplir el convenio o la ley. Esa capacidad se delega en la justicia, mientras que el empresario sanciona directamente. El trabajador ni siquiera ostenta la condición de ciudadano pleno, pues se le condena sin las garantías propias de un estado de derecho”. …..El poder de sancionar se delega en una administración de justicia que se perpetúa sin depuración alguna desde la Dictadura y que es un poderoso instrumento de la patronal.
Al analizar la pérdida de apoyo de “partidos de izquierda que han sido votados por los pueblos“ lo atribuye a que cuando gobiernan, sin excepción, hacen políticas de derechas. La ponencia, para caracterizar la dictadura de la burguesía y su relación con el fascismo, dice así: “El fascismo no es una entelequia en forma de partido franquista (que no quiero nombrar aquí). El fascismo es el jefe dueño y señor de la Sureña, Manpower, Eulen, Gestión Profesional, Atento, las subcontratas de Epremasa, del Ayuntamiento, las del metal o la propia Inspección de Trabajo. Ese es el fascismo cotidiano vivido por la Clase Trabajadora”.
Finalmente el análisis del imperialismo, de la economía de guerra y de la propaganda de guerra sitúan a la CTA a la cabeza del sindicalismo de clase y del internacionalismo proletario.
Esta parte se inicia con una reflexión clara y rotunda:
“Una pregunta inicial: ¿por qué los trabajadores del Estado español tenemos que ser enemigos de Rusia o de China?. Es incomprensible. Decir que Rusia invade parte de Ucrania es absolutamente falso: la parte “invadida” es rusa, habla ruso y estaba siendo reprimida por el gobierno Zelenski, quien ilegalizó 11 partidos políticos, incluido el Partido Comunista (mayoritario hasta dos legislaturas antes) y asesinó a 47 sindicalistas. Desde 2014, Rusia libraba una guerra civil en una región que Ucrania se apropió y donde EE.UU quería poner bases de la OTAN a las puertas de Rusia, un Estado que los yanquis quieren eliminar por sus recursos energéticos”.
La denuncia imperialista de la intervención en Venezuela, la defensa de Cuba “que resiste al imperialismo precisamente por tener una economía socialista”, de Palestina, de Yemen o de Burkina Faso, no deja dudas acerca de la posición nítidamente internacionalista.
El broche final de la ponencia es éste: “CTA defiende la lucha de clases como sistema para hacer avanzar la sociedad, tanto de forma inmediata, como hacia el futuro socialista. Es solidaria, federalista, no nacionalista, y para nada gremialista o corporativista. Es republicana y defiende la instauración de un estado socialista, aunque pretende sustituir el estado por la administración de las cosas”.
Un largo y cerrado aplauso dio paso a la ponencia sobre el Sistema Público de Pensiones, defendida por Javier Lucena.

Por una CTA comprometida con la defensa del Sistema Público de Pensiones.
El informe viene a rubricar el trabajo realizado por la CTA en este ámbito que la ha colocado como referente indiscutible en los análisis sobre las pensiones. Este hecho es importante, no sólo por los contenidos, sino por el hecho de que precisamente sea un sindicato de combate quien lo haya realizado y colocado en primer plano de su lucha. El drama de la lucha por las pensiones públicas es que, a pesar de que es uno de los frentes más importantes de la lucha de clases, los sindicatos al servicio de la patronal, e incluso buena parte del sindicalismo alternativo, dejan ese combate en manos, exclusivamente, de jubilados y pensionistas.
El último gran ataque, que afortunadamente no ha progresado, en buena media gracias al trabajo informativo realizado, ha sido el intento de introducir los Planes Privados de Pensiones en los Convenios Marco estatales.
La ponencia que es una brillante síntesis de los trabajos realizados por la CTA que desmontan la poderosa ofensiva ideológica destinada a producir informes – convenientemente financiados por el capital de bancos y aseguradoras – que predicen la “insostenibilidad” del sistema público.
La realidad es exactamente la contraria. El Sistema Público, no sólo es sostenible, sino que “el consumo de los pensionistas genera más actividad de lo que gasta la Seguridad Social en ellos” (…) “las pensiones producen un retorno del 1,1%, es decir, un 10% más del gasto en pensiones, por lo que es un buen negocio para la Hacienda pública, por no mencionar la contribución a la reducción de la desigualdad”.
El capitalismo se desenmascara cuando, como la ponencia señala, considera improductivo el gasto en pensiones – gasto que sale de los bolsillos de la clase obrera – mientras vende las bondades de un descomunal gasto en armamento impuesto por la UE y por la OTAN. Gasto militar que, como es obvio, ya sirve para matar a pueblos que de ninguna manera son enemigos nuestros.
La ponencia de negociación colectiva, desgranada también paso a paso por Paco Moro, que contiene la actitud y la posición del sindicato en cada uno de los aspectos de la vida laboral, fue seguida ávidamente por los delegados y delegadas que veían reflejadas en ella muchas respuestas a sus problemas cotidianos.
Fue aprobada una Resolución que recordaba a los presos políticos encarcelados por defender la causa común de la emancipación de la clase obrera, que exigía la Amnistía y que reclamaba con urgencia la libertad de María José Baños, enferma de gravedad.
También hubo saludos vibrantes de los invitados al Congreso: FSOC – FSC, CTM, CSO, USTEA, Unidad de Clase, CNC y de representes de grupos políticos con representación municipal (concejalas de IU y PSOE) y un diputado en el parlamento andaluz de Podemos que rindieron homenaje a Paco Moro y a la CTA. También se escuchó un saludo grabado al Congreso de Quim Boix en nombre de la FSM.
Tuvo especial significación la alusión de los representantes de los sindicatos CSO, CTM y FSOC-FSE a la necesidad de dar pasos hacia la unidad, un asunto complejo pero ineludible.
La presentación de la candidatura a la secretaría general.
Este Congreso no era uno más. Era el Congreso en el que había que sustituir a Paco Moro, la persona que ha aportado toda su fuerza, su experiencia y su sabiduría a la construcción del sindicato. Él no se va, pero era evidente que la continuidad de la propia vida de la organización estaba en juego.
Y fue una incógnita hasta el final. Él mismo no sabía qué iba a pasar. Y sucedió lo que sucede cuando la clase obrera engendra una organización desde sus entrañas. Cuando la Mesa solicito la presentación de candidaturas se hizo un silencio que se podía cortar con cuchillo. Pasaron unos minutos que duraron una eternidad. Y después uno a uno, una a una, fueron subiendo con paso firme y rostros trémulos los seis miembros de la candidatura a la dirección de la CTA, cuatro mujeres y dos hombres.
Con estas palabras, que a veces se rompían por la emoción la presentaron:
Compañeros y compañeras del Sindicato CTA, delegados y delegadas, invitados y a toda la afiliación.
Hoy venimos ante este Congreso no solo a presentar una candidatura, venimos a presentar un compromiso. Un compromiso de unidad, de trabajo y de futuro para hacer sindicalismo de clase. Venimos también con la humildad de quien sabe lo que viene por delante y con el respeto de quien recoge un legado importante.
Rafi Capilla Gómez, Mari Paz Ruiz Relaño, Mayte Moya García, Veronica de la Rosa Álvarez, Rafael Delgado de la Rosa y Diego Medina Frutos, conjuntamente os proponemos y venimos a presentaros la propuesta de creación de candidatura a una Secretaría Provincial Colegiada en Córdoba.
¿Por qué colegiada? Porque creemos que los tiempos difíciles requieren respuestas colectivas; porque estamos convencidos de que las decisiones importantes no deben recaer sobre una sola persona, sino que deben ser fruto del debate, del consenso y de la responsabilidad compartida. No venimos a hablar de trayectorias individuales. Venimos a ofrecer un equipo. Un equipo que trabajará de forma unida, codo con codo, sin protagonismos estériles, porque entendemos que el sindicalismo es, ante todo, una tarea colectiva. Somos una candidatura, una forma de entender la organización, un solo proyecto al servicio de los trabajadores y trabajadoras de Córdoba.
Y tenemos que ser sinceros: el trabajo que nos espera no va a ser fácil. Va a costar mucho. No venimos a prometer soluciones mágicas ni resultados inmediatos. Venimos a ofrecer esfuerzo, dedicación y, sobre todo, la capacidad de trabajar juntos para afrontar los retos que tenemos por delante.
Pero además, queremos ser claros y honestos con todos vosotros: este es un proyecto de transición. Venimos a recoger el testigo de quien durante tanto tiempo ha sido el rostro, la voz y el corazón y la vida de CTA. Venimos a relevar a Paco sabiendo, que él nos aportará sus conocimientos. En esta andadura necesitaremos su ayuda y apoyo, por supuesto.
Lo primero que hacemos, desde esta tribuna, es reconocer su labor. Paco ha dedicado su vida, esfuerzo personal, horas de su tiempo personal y un sacrificio inmenso a construir el sindicato que hoy tenemos. Su entrega ha sido total, su compromiso inquebrantable. No venimos a borrar su huella, ni mucho menos. Venimos a aprender de ella. Venimos a continuar su trabajo, a darle continuidad desde un modelo colegiado que permita repartir el peso que él llevó durante tanto tiempo sobre sus hombros.
Este relevo no es un punto y final. Es un punto y seguido. Una nueva etapa que nace del respeto profundo a lo construido y de la necesidad de adaptarnos a los nuevos tiempos, pero sin perder nunca la esencia de lo que él nos ha enseñado: lucha, cercanía y compromiso con los trabajadores. Por eso, compañeras y compañeros, os pedimos que nos acompañéis en este proyecto. Que apoyéis esta candidatura colegiada. Que creáis, como nosotros creemos, que la unión hace la fuerza, y que la mejor manera de honrar a quienes nos precedieron es construir juntos el futuro. Os ofrecemos trabajo duro y compromiso para liderar esta etapa de transición tras el enorme legado de nuestro camarada Paco. ¡Por un sindicalismo de unidad, de esfuerzo compartido y de relevo responsable! ¡Gracias, Paco, por tu ejemplo y tu entrega!
¡Viva la CTA!
Los seis se fundieron en un largo y emocionado abrazo con Paco Moro.
La lucha histórica de la clase obrera estaba allí dignamente representada.
Y empezaron a sonar las notas de La Internacional.
Julián Caballero Vacas, Antonio Ramos Palomares y sus compañeros, comunistas y anarquistas que mantuvieron la resistencia armada frente a la dictadura hasta finales de los años 60 en tierras de Córdoba, y todos los trabajadores y trabajadoras que creyeron que valía la pena dar la vida para alumbrar al nuevo ser humano nuevo y libre, estaban allí, puño en alto, junto a nosotros.

El hilo rojo de la Historia del Movimiento Obrero, que tantos sinvergüenzas usando su nombre en vano y a sueldo de los enemigos de clase habían pretendido aniquilar, se reconstruía en esa Córdoba en la que ya se anunciaba la primavera.
[1] Todos los documentos del VI Congreso de la CTA se pueden consultar aquí: VI Congreso – Coordinadora de Trabajadores de Andalucia
