El Comando Central de EE. UU. confirma la pérdida de un avión de combate sobre Kuwait durante la última ofensiva “más intensa” del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI). El avión sufrió daños importantes por lo que se cree que fue un misil tierra-aire de largo alcance, aunque, según información facilitada, el piloto sobrevivió al accidente y se encuentra estable en un centro médico regional. El incidente se produce tras una serie de ataques iraníes contra centros logísticos y bases aéreas estadounidenses en el Golfo.
Al parecer, este no es único avión de guerra yanqui estrellado en territorio kuwaití.
Esta es la nota del Ejército de Kuwait difundida al respecto:
EJÉRCITO DE KUWAIT Declaración No. 7:
El portavoz oficial del Ministerio de Defensa declaró que varios aviones de guerra estadounidenses se estrellaron esta mañana, confirmando que todas las tripulaciones sobrevivieron.
Explicó que las autoridades pertinentes iniciaron de inmediato los procedimientos de búsqueda y rescate, evacuando a las tripulaciones y trasladándolas al hospital para verificar su salud y brindarles la atención médica necesaria. Señaló que su condición es estable.
El portavoz agregó que se ha establecido una coordinación directa con fuerzas estadounidenses amigas con respecto a las circunstancias del incidente y se han implementado procedimientos técnicos conjuntos.
Confirmó que las autoridades pertinentes están realizando investigaciones para determinar las causas del incidente e instó al público a obtener información de fuentes oficiales.
Ejército Kuwaití
Estado Mayor del Ejército
CUARTEL GENERAL

La caída del avión de guerra yanqui en dos vídeos:
A este respecto, el CENTCOM de EE.UU. ha afirmado que tres F-15E Strike Eagles estadounidenses cayeron sobre Kuwait debido a “fuego amigo”. Ha expresado que las defensas aéreas kuwaitíes derribaron por error los aviones de combate durante operaciones de combate activo.
Por otra parte, se ha sabido, también que la sede del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en Qatar fue destruida por misiles y drones iraníes. Esta base sirvió como puesto de mando para todas las operaciones militares estadounidenses en Oriente Medio y partes de Asia Central.
