Cuba mantiene en marcha su sistema educativo público y gratuito pese al recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, que ha limitado el acceso a recursos, tecnologías, materiales escolares y vías de financiamiento. Según informaciones oficiales, las sanciones han encarecido la importación de insumos y han afectado la infraestructura y la cooperación internacional, pero no han interrumpido la cobertura universal en los distintos niveles de enseñanza ni la estabilidad del personal docente.
Las autoridades subrayan que la educación continúa siendo una prioridad estratégica del país y que se han destinado esfuerzos para garantizar la continuidad del curso escolar en todo el territorio. A pesar de las restricciones económicas, el sistema sigue siendo ejemplo y asegurando el acceso a la formación desde la educación básica hasta la superior.
