SAFE, que forma parte del plan Preparación 2030 de la Comisión para liberar hasta 800.000 millones de euros en Defensa, tiene por objeto impulsar la adquisición de productos militares prioritarios, dien los apos occidentales.
Entre ellos se incluyen municiones y misiles, sistemas de artillería, drones y sistemas antidrones, así como sistemas de defensa aérea y antimisiles, protección de infraestructuras críticas, protección de activos espaciales, ciberseguridad, tecnología de inteligencia artificial y sistemas de guerra electrónica.
«Estas decisiones de aplicación allanarán el camino para que la Comisión pueda conceder préstamos asequibles y a largo plazo en el marco del instrumento SAFE, demostrando que la UE cumple cuando se trata de Defensa», declara un portavoz de la presidencia chipriota del Consejo de la Unión Europea.
Esta aprobación sigue a la luz verde dada la semana pasada por los ministros de Defensa a un primer lote de planes de Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Croacia, Chipre, Portugal y Rumanía, que en conjunto ascendieron a 38.000 millones de euros.
