La candidata de la extrema derecha Laura Fernández, que este domingo ganó las elecciones presidenciales de Costa Rica, hizo una promesa al presidente salvadoreño: la política de seguridad de «mano dura» será la prioridad de su gobierno. Fernández, quien obtuvo un 49% de los votos, casi diez puntos arriba de lo que necesitaba para no ir a segunda ronda. La autodenominada «candidata de la continuidad» promete concluir una cárcel inspirada en la megaprisión de Bukele para pandilleros, aumentar las penas e imponer estados de excepción en zonas conflictivas, como el que rige en todo El Salvador. Bukele fue el primer mandatario en felicitar, vía telefónica, a la «presidenta electa». «Le deseo el mayor de los éxitos», escribió en X. «Puede estar seguro de que (…) la seguridad seguirá siendo una de las más altas prioridades», dijo a Bukele en un video de propaganda electoral cuando éste abogó por la continuidad de los proyectos del actual gobierno.
Recordemos que con fraude y polémica incluiidos el candidato de Trump ganó las elecciones en Honduras. El cerco sobre Nicaragua está servido.
