Umer Khalid, militante de 22 años, de la organización Acción Palestina, podría morir en días tras dejar de beber agua y por la huelga de hambre que lleva en prisión desde noviembre, en protesta por cargos en su contra por presuntos allanamientos y daños criminales en nombre de su organización en Reino Unido. Seis compañeros suyos abandonaron el ayuno hace 10 días –algunos, después de 72 días sin comer– cuando el gobierno británico dio marcha atrás en un contrato con la empresa de armas israelí Elbit Systems UK, decisión que satisfizo una de sus demandas clave, aseguraron. Khalid padece distrofia muscular de cintura, enfermedad genética que lo hace más vulnerable. “Para el lunes, si el gobierno de Reino Unido sigue dando largas, podemos esperar que este joven esté en proceso de morir, si no es que muerto”, afirmó la médica Rupa Marya, reportó The Guardian.
