Sucedió el 25 de enero de 1995, hace 31 años, durante un partido entre el Manchester United y el Crystal Palace en Selhurst Park. Eric Cantona, caminaba hacia los vestuarios cuando Matthew Simmons, un aficionado del Crystal Palace de 20 años, bajó varias filas de la grada para gritarle insultos, incluyendo frases xenófobas como “vuelve a Francia, bastardo”.
El pateado Matthew Simmons era conocido por sus ideas fascistas y su historial violento.
Cantona nunca se arrepintió de su respuesta para con Simmons. De hecho, años más tarde llegó a expresar: “Patear a un fascista no se saborea todos los días. Me arrepiento de no haberle pegado más fuerte”.

