El pasado sábado, 17 de enero, informamos en este diario que el todavía presidente de Chile, Gabriel Boric, vomitó por su reaccionaria boca: “Cuba es una dictadura” y “Fidel Castro, evidentemente, un dictador”. Lo hizo ante los micrófonos de la CNN Chile, y no nos sorprendió, puesto que, por más que se anunciara (y lo anunciaran) como un presidente de izquierdas, Boric no pasa de un vulgar reaccionario, presto siempre, a hacer el trabajo sucio al imperialismo yanqui.
Ante la falsa e infame acusación de Boric para con Cuba y su histórico Comandante en Jefe, Fidel, el Canciller cubano, Bruno Rodríguez, le respondió a través de su cuenta X de manera contundente. Aunque no llegó a nombrarlo, todo el mundo sabe que es Boric la diana de estas palabras:
“Mientras América Latina y el Caribe está siendo agredida y amenazada por EEUU, algún gobernante de la región prefiere criticar a Cuba.
En su caso, atacar a nuestro país no es un acto de coherencia ni de valentía, sino de oportunismo político.
Dilapidó su tiempo. Sus errores e inconsecuencias entregaron su país a la extrema derecha neofascista.
Quizás sin quererlo, sirve a la aspiración del imperialismo de dividir e imponer su dominio sobre nuestros pueblos, mientras olvida su propia historia, la de sus mártires y la de su pueblo”.
Noticia relacionada:
Por si alguien todavía tiene dudas de que Gabriel Boric es una escoria humana aquí tiene la prueba
