Que el objetivo de derribar al gobierno iraní («eje del mal», Brics) es algo que comparten Israel y EE.UU, no lo puede dudar ni el más contumaz y fanático de los ninistas. El petróleo y la quita de un enemigo del sionismo que demostró ser capaz de atravesar la tan cacareada «cúpula de hierro» de la entidad sionista, son sus objetivos, Que Mossad y la CIA no estén detrás de la «revuelta» que alientan la prensa occidental (siempre al servicio del amo), tampoco es sorprendente. Por reso, imágenes como las de hace unas horas donde miles de personas despiden a los muertos causados por el intervencionismo yanqui/sionista no llena precisamente los telediarios.
