Hoy se cumplen 40 años de la celebración del referéndum sobre la permanencia en la banda terrorista OTAN, nacida del Tratado de Washington de 1949. Y fue sobre la permanencia porque el Gobierno de la UCD, presidido por Leopoldo Calvo Sotelo, firmó la adhesión el 10 de diciembre de 1981, haciéndose efectiva el 30 de mayo de 1982, antes de que le PSOE ganara las elecciones (28 de octubre de 1982)
Celebrado el referéndum el 12 de marzo de 1986, en el Estado español ganó el SÍ a la permanencia con el 56,85% de los votos frente al 43,15% del NO y el 6,54% de papeletas en blanco. Pero en el sur de Euskal Herria el No a la permanencia fue del 60%. El voto negativo en Gipuzkoa del 68,2%; en Bizkaia 59,5% en Araba y 52,7% en Nafarroa. En Catalunya y en Canarias también se dijo NO.
Como recordarán, el PSOE liderado por Felipe GonzáleX, olvidándose de su anterior postura contraria a la OTAN, hizo campaña a favor de la permanencia en ella, pidiendo el voto para esa siniestra opción.
Actualmente, el gobierno español, presidido por Pedro Sánchez (secretario general del PSOE), es de los más guerristas y pro OTAN que ha habido en este engendro que llamamos España. Lo significativo del caso es que formaciones políticas que se pronunciaron en contra de la OTAN y que ahora mismo dicen estar en contra de ella, forman parte del Gobierno otanista o apoyan de manera sistemática a este.
Podemos ahora pide salir de la OTAN, pero su postura actual resulta un tanto interesada, ya que tiempo atrás, en noviembre del 2015, Julio Rodríguez, ex JEMAD con el PSOE y después secretario general de Podemos-Madrid, expresó: “La OTAN es necesaria y Podemos respetará los compromisos”.
El PCE, por ejemplo, forma parte del Gobierno a través de Sumar. Lo del PCE aún es más sangrante, ya que hace unos años (en junio de 2021) su secretario general, Enrique Santiago, hizo estas declaraciones realmente vergonzosas: “Preferiríamos no estar en la OTAN […] pero si formamos parte de una organización internacional y tenemos obligaciones, es obvio que mientras formamos parte tenemos que cumplirlas”. Como pueden observar, tremenda su “oposición” a la OTAN.
El resto de la socialdemocracia (incluida la vasca, la catalana y la galega) apoya al Gobierno Otanista presidido por Pedro Sánchez, incluido los desorbitantes presupuestos para Defensa y la enorme cantidad de dinero (años tras años en vertiginoso aumento) desembolsados para cumplir con los compromisos adquiridos por pertenecer a la OTAN.
Hoy hace 40 años del mencionado referéndum y no se vislumbra indicio alguno de que se vaya a salir de la organización terrorista más grande y sanguinaria del mundo.
