RAMÓN LOBO. La Internacional del Odio

Los ataques de Las Ramblas y Cambrils impactan y conmueven especialmente, más allá de la empatía con las víctimas, porque consiguen que todos nos sintamos vulnerables. El terror lowcost emplea herramientas difíciles de detectar, como el alquiler de vehículos, que reducen casi a cero los espacios de seguridad mental. ¿Quién no ha caminado por un bulevar, la acera de un puente o una calle peatonal?

La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí. Son belgas, franceses, británicos, españoles. No viajan en patera ni saltan vallas, porque entran por los aeropuertos con su pasaporte, como usted y como yo.

Cuesta manejar la idea de la existencia de un enemigo invisible como los miembros de la célula de Ripoll porque multiplica nuestra vulnerabilidad. Para manejar ese sentimiento, tendemos a acotarlo en una raza, una religión, una nacionalidad. De ahí nacen la islamofobia y el racismo.

El objetivo del terror es aterrorizar, generar un pánico indiscriminado que anule la capacidad colectiva de pensar. Toda reacción desde las tripas representa una victoria porque nos iguala. Logra que todos, víctimas y verdugos, estemos juntos un mismo espacio emocional.

De ahí la importancia del No tinc por. No solo es una declaración –no tenemos miedo–, es un grito que refuerza la pertenencia, nos ayuda a sentir que no estamos solos. Somos parte de una comunidad que no se rinde, que está dispuesta a la resistencia.

Antes de seguir, una pregunta: ¿qué es terrorismo?

Despreciar al enemigo, considerarlo bárbaro o tonto, es camino más fácil hacia la derrota. Para vencer es necesario aceptar que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones. Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos. Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo general, huecas.

Una lectura obligada sobre estrategia: El arte de la guerra, de Tsun Tzu.

Nos movemos en una guerra de percepciones. La de la seguridad, la del miedo. La percepción de que todos somos objetivo. Es un campo propenso para la manipulación política.

Les recomiendo el artículo “As Vehicle Attacks Rise, an Ordinary Object Becomes an Instrument of Fear”, de Amanda Taub en The New York Times. Cita el trabajo de Marc Hetherington y Elizabeth Suhay, dos expertos en Ciencia Política. Sostienen que cuando las personas más propensas a confiar en el otro se sienten en riesgo de sufrir un ataque, suelen ser las más dispuestas a sacrificar parte de sus libertades a cambio de seguridad.

Recuerdan que en EEUU mueren entre 30.000 y 40.000 al año en accidentes de automóvil, muchos más que los muertos por terrorismo en todo el mundo. Pero nadie se siente amenazado al subirse a un coche. No percibimos el accidente de tráfico como un riesgo inminente. Pero nuestra cabeza no funciona igual con los atentados.

El miedo nos empuja a dividir el mundo entre “ellos” y “nosotros”, a levantar muros físicos y muros de prejuicios.  La primera victoria de los terroristas es que no sepamos diferenciar entre asesinos y víctimas.

Un estudio del think thank Chatham House, citado por Taub, revela que más de un 50% de los europeos están de acuerdo con prohibir la inmigración procedente de países musulmanes. Igual que Donald Trump. El virus de la intolerancia también está entre nosotros, no solo afecta a los yihadistas.

Por qué nos atacan

Para el universo salafista, del que surgen Al Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa. España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en Irak. Somos parte de los cruzados, como nos llaman.

Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.

Francia y Reino Unido participan, junto a EEUU, en misiones de bombardeo en Siria. Por muy inteligentes que sean las bombas que lanzan, mueren civiles. Tan civiles como los nuestros.

Este vídeo de Vice sobre Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS o Daesh) sigue siendo esencial para captar el ambiente ideológico en el que se mueven:

Nuestros aliados en Oriente Próximo

Nuestro principal aliado en la zona es nuestro principal problema: Arabia Saudí. Le compramos petróleo y le vendemos armas sin preguntar demasiado. Parece un buen negocio. Arabia Saudí gasta miles de millones en extender por el mundo su versión rigorista del islam, el wahabismo, que empezó como una corriente herética dentro del islam suní, pero si tienes mucho dinero te puedes comprar que deje de serlo. El año que el ISIS conquistó Raqqa, su ‘capital’ en Siria, utilizó libros de texto saudíes para las escuelas. Están en la misma frecuencia ideológica.

Riad financia a miles asociaciones políticas y organizaciones religiosas. De ese universo surgen los grupos armados y gran parte del terrorismo actual. Esa red tenía dos objetivos, extender el wahabismo y la hegemonía saudí en la región frente a Irán, el país de referencia de la otra gran corriente del islam, el chiísmo, y alejar lo más posible a los grupos más radicales. No funciona porque la monarquía saudí también es un objetivo de los más radicales.

Durante el mandato de Barack Obama se produjo un importante cambio estratégico. Tras la firma del pacto nuclear con Irán, este país obtuvo de Occidente el reconocimiento indirecto de aliado potencial. No puede ser automático porque aún pesan décadas de odio y animosidad. Pero la tendencia era reconocer que Irán es el país que mejor defiende nuestros intereses en la zona. Es la vanguardia, junto a los kurdos, de la lucha contra el ISIS en Irak y Siria. Irán y Arabia Saudí son enemigos mortales. Si nos acercamos a uno, nos alejamos del otro. Nadie trabaja los puentes.

La llegada de Trump a la Casa Blanca ha devuelto el protagonismo a los saudíes. Y la confianza como para lanzarse contra Qatar, al que ha impuesto sanciones y un embargo. Qatar tampoco es inocente en la financiación del salafismo y de grupos armados en Siria y Libia. El problema no es ese, sino que Doha apoya a los Hermanos Musulmanes, rivales del wahabismo. Además, Qatar comparte una gran reserva de gas con Irán y también algunas ideas sobre el mapa de la región, algo que irrita a Riad. En la partida por la hegemonía en el mundo árabe suní, Doha se mueve según sus propios intereses.

La Internacional del Odio

No es una guerra contra nuestro estilo de vida y nuestras libertades, como dicen algunos políticos especializados en el disparate.

El integrismo quiere aniquilar nuestro modelo de vida en libertad, por eso hay que derrotarlo, mi opinión en @La_SERhttp://cadenaser.com/ser/2017/08/18/politica/1503045485_050165.html?ssm=tw 

Photo published for "Es el momento de demostrar la unidad y la fortaleza de la sociedad"

“Es el momento de demostrar la unidad y la fortaleza de la sociedad”

El objetivo de este tipo de terrorismo globalizado, decía Pablo Casado en la SER, es aniquilar el mundo occidental, las sociedades abiertas y la forma de impedirlo es reivindicar esos valores con los…

cadenaser.com

De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más 63.000 son musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Entre las víctimas de Barcelona, muertos o heridos, hay musulmanes. ¿Contra qué tipo de valores atentan los yihadistas cuando matan musulmanes?

Los delitos no los cometen las religiones, las razas, los sexos o las nacionalidades. Los delitos los cometen las personas.

El motor del yihadismo es el odio, como lo es en los supremacistas blancos de EEUU, los neonazis y toda esa caterva de movimientos fascistas que agitan el rechazo del otro.

Lo llamo la Internacional del Odio porque están en la misma frecuencia ideológica y moral. Como lo están muchos de los tuiteros, políticos y periodistas que han tuiteado basura en las redes sociales. ¿Cómo vencer al odio con más odio? Muchos han quedado retratados.

Buscan mezclar terroristas con refugiados sirios, a los que hemos cerrado la puerta. Estos refugiados huyen de atentados como el de Barcelona o los del 11M. Solo existe una diferencia: los suyos son diarios. Más de la mitad de la población siria se ha visto forzada a dejar sus casas por la violencia de una guerra en la que tenemos mucha responsabilidad.

Tres lecturas necesarias:

– Siria, el país de las almas rotas, de Mónica García Prieto y Javier Espinosa.
– La semilla de odio, de la invasión de Irak al surgimiento del ISIS.
– Oriente Medio, Oriente roto, de Mikel Ayestaran.

Cuál puede ser la respuesta

No existen las soluciones mágicas. No existe una solución militar. Haber derrotado al ISIS en Mosul, y estar más o menos cerca de conseguirlo en Raqqa, no garantiza nada. Se trasladará a otra zona de Siria. Por si toda falla han activado el plan B: el ISIS busca la manera de asentarse en Afganistán en competencia con los talibanes.

Una hipotética pérdida total del territorio les dejaría sin una pieza esencial en la construcción de la narrativa del Califato, que es el principal atractivo del ISIS, y la principal diferencia con Al Qaeda. Su alternativa sería potenciar la vía del terrorismo masivo, como el que ya practicó en sus orígenes en Irak.

Puede dar la impresión de que el ISIS está más débil, pero no es lo que dicen los datos. En 2017 llevamos 3.950 muertos en atentados yihadistas: Afganistán (849), Irak (647), Siria (602). A cola de la lista, la Unión Europea (50), sin contar los de Barcelona y Cambrils. No somos el objetivo por mucho que se empeñen los supremacistas españoles.

Es necesaria una respuesta policial, anticiparse como se ha hecho en España desde 2004. Ha tenido éxito hasta el jueves. La seguridad total no existe.

Es necesario buscar la implicación de las comunidades musulmanas europeas. Los atentados de París y Bruselas pusieron de manifiesto la paupérrima cooperación entre las policías de un mismo país y entre las del resto de la UE. Esa cooperación y la de los servicios secretos es clave. Debería haber una especie de FBI europeo.

No puede ser que la gran mayoría de los imanes que predican en Europa estén formados en países extranjeros no democráticos. ¿Qué tipo de valores de tolerancia pueden predicar los que han sido educados en la intolerancia? Arabia Saudí en el principal controlador de esas mezquitas legales, como la de la M30. Hay que pactar con las comunidades musulmanas que los imanes se eduquen en Europa, en nuestros valores, para que puedan enseñar convivencia. La investigación de Ripoll ya tiene su imán salafista en el centro de la radicalización. Estos son los que vienen de fuera. Y están las mezquitas clandestinas.

¿Perseguimos a todos los imanes que predican el odio? ¿Haríamos los mismo con el arzobispo de Alcalá y otros que atacan derechos, leyes y personas?

Hay que trabajar en la educación y en el apoyo de los jóvenes sin empleo ni esperanza de tenerlo. Si nuestro gobierno no se preocupa de los jóvenes blancos, católicos o ex católicos, ¿cómo pedir ayudas específicas para vivienda y empleo en las comunidades magrebíes?

Es necesaria un política de integración mutua, que las dos partes recorran la mitad del puente para que el encuentro sea posible.

Los minutos de silencio ayudan a vencer el miedo, a sentir la pertenencia de la que hablaba al principio. Pero ayudan más cinco minutos de acción política más allá del postureo, la propaganda y los prejuicios.

infolibre
Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on RedditEmail this to someone

2 comentarios

  1. cuantas letras pa’no decir na,se ve que la escuela de periodico golpistal ELPAIS se le quedo en el ADN ,solamente me he quedao en ese revortijo de letras, de crear otra policia mas un FBI

  2. Un pésimo análisis de un oportunista de las tertulias de opinión.

    Un botón de muestra: ¿qué valores son los de Europa? ¿Los de la Bolsa crematística o los de la Vida de los Jerifaltes explotadores supremacistas? Acaso: ¿el supremacismo nazi no bebió de las mismas fuentes que los esclavistas blancos, anglosajones y cristiano protestantes?

    Los valores europeos hay que tirarlos a la basura. Y a ser posible en el cubo de los residuos irreciclables.

    Europa ha vivido en una especie de luna de miel mientras existió el socialismo soviético. Hoy empieza a recoger lo que sembró: vientos huracanados allá por donde sus bastardos imperialismos destrozaron, arrasaron y destruyeron.

    Los yihadistas fueron creados por los Bastardos Hundidos de Euroamérica para eliminar las posibilidades de un comunismo racional en Afganistán y en otros lugares de Asia. El monstruo se le escapó y ahora no saben como volver a domesticarlo.

    Se pueden hacer muchas correlaciones entre las armas que se le venden a Arabia Saudita, pero sólo con unos simples machetes o con vehículos tan ordinarios como coches, furgonetas o camiones pueden provocar lo que realmente desean: pánico e inseguridad.

    No olvidemos que las mismas empresas que nos asesoran en seguridad están detrás del negocio yihadista.

    Euroamérica del Norte se ve a sí misma como una especie de fortaleza medieval rodeada de un foso lleno de tiburones y cocodrilos. De 3950 atentados yihadistas en 2017, según la información que cita Ramón Lobo más arriba, sólo unos 50 se han hecho en Europa: ¿cuántos telediarios completos nos han informado de los 3900 atentados anteriores? Ese desequilibrio “informativo” es muy significativo. ¿Esa desinformación es hija de las “libertades de expresión, información y comunicación” propias de la esencia democrática (¿e igualitaria?) de Europa?

    Sí, Europa es hoy mucho peor que en la época de las dictaduras fascistas y nazis porque hoy Europa practica lo mismo que aquellas pero ni siquiera es consciente. Es como si realmente la segunda guerra mundial la hubieran ganado los nazis (de alguna manera así fue: los nazis no tuvieron problemas para integrarse en los aparatos ideológicos y represivos de los diferentes Estados europeos): pues, se sigue criminalizando de la misma manera a los pocos focos de resistencia que surgen de vez en cuando.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*