¿Qué pasa en Catalunya? ¿Por qué unos y otros desprecian el voto popular? (apuntes críticos)

EDITORIAL.

Hace unos días el president de la Mesa del Parlament, Roger Torrent, puso la fecha para la investidura de Carles Puigdemont pues, públicamente al menos, el president en funciones es el candidato aceptado y defendido por las tres formaciones independentistas.

Todos sabemos cómo el Gobierno franquista de Rajoy impugnó, antes de producirse, la investidura de Puigdemont. Consultó al Consejo de Estado y, aunque éste recomendó la no conveniencia de su iniciativa, el Gobierno siguió en sus trece y el TC —compuesto por individuos nombrados por el PP y PSOE (a esto llaman imparcialidad y Estado de Derecho)—, cómo no, les dio la razón.

Puigdemont no podía ser investido si no se personaba en el Parlament, pero para que esto sucediera debía pedir permiso al Tribunal Supremo. A juzgar por la actitud de éste con los diputados presos, estaba claro que no se lo iban a otorgar.

Las tres fuerzas independentistas seguían con su discurso de siempre: Puigdemont es el único candidato. La víspera, tras mantener una reunión conjunta, salieron de la misma diciendo que Puigdemont sería investido incluso aunque no estuviera presente en el Parlament.

Llegó el día de la investidura, y he aquí que las cosas dejaron de ser como parecían que eran: Torrent anunció el aplazamiento de la investidura. El argumento que esgrimió para tomar la decisión anunciada fue que el candidato seguía siendo el mismo, pero que esperarían a que tuviesen garantías de que la investidura no acabe en el 155.

La explicación utilizada es realmente ridícula. Con un Estado como el español, las garantías no las va a tener nunca, y es que no hace falta ser muy listo para darse cuenta que la (in)justicia en éste país está supeditada al citado Estado.

Desde ERC, partido del president de la Mesa del Parlament, se aboga por recuperar las instituciones para luego seguir haciendo república. Esto, sin duda, es engañar a su electorado. Buscar la no aplicación del 155 implica renunciar a la independencia, porque en el momento que den un paso más allá de lo permitido para tratar de alcanzarla van a tener más de lo mismo. ¿O es que acaso creen que un poco más adelante el Estado se va a ablandar y van ser menos intransigente?

Entonces, evitar el 155 es recuperar las instituciones pero quedándose en el mismo lugar que antes. ¿Hacía falta para eso tanta lucha y compañeros presos?

Hay quien dice que Puigdemont pertenece a un partido de derechas. ¿Acaso ERC y su dirigencia es de izquierdas más allá de su nombre? No creemos, sinceramente, que sean ejemplo de serlo —al menos no de manera tan acérrima—; en no pocas ocasiones ha favorecido con sus votos políticas ciertamente reaccionarias. Otra cosa es la CUP, formación escandalosamente ninguneada por sus supuestos compañeros de lucha. Cabe preguntarse qué harían con ella si no le necesitaran.

ERC pensaba ser la primera fuerza independentista en las pasadas elecciones, pero no lo fue y parece que todavía no lo ha superado. La CUP ya ha denunciado la lucha partidista existen entre los dos principales partidos en detrimento de la causa independentista.

Hace tiempo venimos diciendo que los partidos políticos son empresas privadas sostenidas con dinero público; necesitan de éste para subsistir. Esto quiere decir que ni el JxCat ni ERC se pueden permitir permanecer mucho tiempo en stand-by por la aplicación del 155. Ambos tienen muchísimos liberados —algunos de ellos llevan mil años chupando de la teta pública— y necesitan una liquidez que si desobedecen al Estado no les llega. Por eso buscan recuperar las instituciones, aun sabiendo que eso signifique volver a ser una ninguneada comunidad al servicio del Estado.

Puesto que ellos arriesgan, ERC y JxCat tienen todo el derecho del mundo a echarse para atrás. Lo que no tienen es derecho a engañar a sus votantes que, parece, es lo que actualmente están haciendo.

Es insultante que llegue el momento de proclamar la República y luego se echen para atrás —lo hizo Puigdemont, aunque luego acabó proclamándola—. Como es igualmente insultante que digan que van a investir al president y, cuando llega el momento, aplazan la investidura con un argumento que podían haber esgrimido el día anterior y no lo hicieron.

En ambos casos, la ciudadanía fue convocada en los alrededores del Parlament. Y en ambos casos la cara de la gente reflejó decepción humillante. En esta última, además, ha habido dos personas detenidas y unas cuantas aporreadas por los condecorados Mossos d´Esquadra, que es lo que siempre han hecho.

Incluso la CUP, que viaja en el mismo barco que las otras dos formaciones, ha sido ninguneada repetidas veces al no ser avisadas de sus repentinas decisiones —en este caso tampoco JxCat fue avisado—. Esto, cuando menos, es un gesto irrespetuoso e inaceptable.

En definitiva, con el aplazamiento de la investidura los únicos que han sonreído han sido el Gobierno español —que no tiene rubor en atribuirse el mérito— y los dirigentes de los partidos unionistas, incluido En Comú-Podem.

No cabe duda de que la desobediencia no asegura la independencia, pero es la única vía posible con un Estado tan reaccionario y represor. Pensar lo contrario es de necios o de ilusos. De modo que deberían decidirse de una vez si aceptan o no el riesgo. De lo contrario no sólo estará el Estado ninguneando a los votantes independentistas, sino también los receptores de sus votos, que es mucho peor todavía.

 

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3 comentarios

  1. Alguien pregunta, si el problema es solo la investidura de Puigdemont? Los soberanistas seran libres una vez resuelto el problema de investidura? El autoritario Rajoy juega al chantaje, aunque perdedor en Catalunya, buscara con toda provabilidad poner obtaculos antidemocraticos y amenazas a la futura Generalitat, pues damos con un fascismo franquista corrupto , represor y monarquico que lo que busca es humillar al pueblo Catalan, ya para mas cachondeo dicen que gana La Moncloa y pierden los catalanes. Mientras este este supercorrupto represor franquista y monarquica en el poder, Catalunya sera chantajeada antidemocraticamente. La solucion es expulsar al PP$oe de poder en la Moncloa. Salud y republica LIBERTAD PARA LOS PRESOS POLITICOS.

  2. Votar ya no sirve. El pp se lo pasa por el forro, democraticamente heeeeee

  3. Supongo que cuando se habla del voto popular , tambièn se cuenta con los votantes no independentista . Por muy poco que nos guste el partido de Primo de Rivera , supongo que tanto vale los votos independentistas como los no independentitas . La ley electoral del PPSOE , lè ha echado un cable al independentismo , porque si no fuera por esta ley electoral , el independentismo lo tendria un poco chungo , y muy posible estuvieramos hablando de la Arrimadas como candidata a la presidencia de la Generalitat , nos guste o no nos guste . Esto es real como la vida misma , por eso la ” DUI ” fuè ilegal y el independentismo tomò las instituciones por asalto y no fuè democratico , porque no tenian una mayoria muy solida para hacer lo que hicieron . Lo malo que en este pais hablar de ” democracia ” es un tema muy peliagudo , porque tenemos una monarquia que tambièn tomò las instituciones españolas por asalto o por el mandato de un dictador , y ha estos no les votò nadie . Si hablamos de legitimidad , es mucho mas legitimo el Puigdemont que el rey . A Puigdemont lo votò una parte del pueblo catalan y al rey no le voto ni dios .
    Al rey le pasa como a F. gonzalez , cuando dan lecciones de legitimidad y democracia , y es insultante que estas palabras salgan de la boca de estos personajes .

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