¿Es tan malo para los trabajadores que las Bolsas bajen?

No hubo medio alguno que no comentase con pesar la bajada de las Bolsas que se produjo ayer. Quisieron hacer ver a su clientela que el descenso del llamado “mercado de renta variable” es algo muy malo para tod@s. En este punto no hay que olvidar que la propiedad (y línea editorial) de los medios de desinformación masiva son grandes empresas con cotización directa y/o indirecta en la Bolsa, y por tanto qué van a decir y desear.

Quienes comentaban como tragedia el varapalo de las caídas, lo hacen con la lógica capitalista de que a las empresas les tienen que ir bien para que a sus empleados también les vaya bien (cada uno en su sitio, obviamente). Su misión es que los trabajadores sientan como suyos los vaivenes financieros de sus amos. Solo faltó que pidieran a los trabajadores que fueran a manifestarse con pancartas a la sede de la Bolsa para pedir que los especuladores (seguramente extranjeros y poco patriotas) dejaran de vender títulos y acciones. Parten de la base que el sistema es el que es y desear que una multinacional se hunda es cosa de terroristas anarco-comunistas; que no hay lucha de clases sino armonía y paz social donde cada uno sabe el papel que debe jugar. El conocido argumento de que si hay ganancias es para los accionistas y si hay pérdidas hay que ajustar la plantilla.

Ellos -es innegable- tienen conciencia de clase y las herramientas e instrumentos para imponerse. El problema es al otro lado de la trinchera, los que no tienen “bolsa”.

Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Reddit
Reddit
Email this to someone
email

Un comentario

  1. No hay terrorismo más criminal que la existencia del macabro juego de las Bolsas: es completamente inhumano e irracional.

    Nos burlamos de los arúspices romanos que para pronosticar el futuro tenían que sacrificar un ganso y leer e interpretar sus entrañas. Lo de la Bolsa es de una mayor crueldad. Y hasta que no se acabe con dicho jueguecito la economía será incomprensible, irracional, ilógica, insensata: en una palabra un arma criminal en manos de insensatos, egoístas y avariciosos.

    ¿Esa es la mano invisible del mercado del profeta Adam SMITH?

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*